Me llaman loca por que vivo en forma desordenada , a destiempo, a impulsos, a mi manera... hago días con 100 horas y hago horas de 100 días. A veces necesito esconderme y que una decisión decida por mi, y si hay fallo , sea un fallo sin culpa... Luego me regaño y maldigo mi cobardía, y prometo cambiar, y no cambio. No se si quiero ... si puedo .
Voy oscilando por senderos de hipocrecía en el mundo de los cuerdos...en ese mundo en el que se sobrevive con mentiras , se vive sin culpas. Se disfraza lo real de lo correcto y se mira a otro lado mas cómodo . Ese en el que seleccionas lo que quieres ver y oír en el menú de la vida. Y te vas sentando en la mesa de cada comensal y compartes vidas vacías con personas vacías. Y cuando ya te has saciado de NADA , es cuando sin recato ni disimulo te ausentas, aunque te quedes ... y vuelas por lugares imaginarios, imposibles, pero bellos, necesarios ...y te proyectas solo, y te molesta hasta tú propia compañía y te sientes poderoso.Y desde la lejanía de un ateísmo voluntario , sonríes con la seguridad de lo que sabes , que sólo el loco está cuerdo...
Para perderse del mundo hay que transitar caminos desconocidos, poco accesibles, con promesa de imposibles. Y ahí plantarse, echar cimientos. Ahí donde las rutas más transitadas se fueron lejos.
Para encontrar hay que ensayar nuevas miradas, emprender rumbos inciertos, entregarse a la incertidumbre, al azar del camino, recorrer calles trilladas con nuevos pies.